CAMINEO.INFO.- Nuevo Laredo/MEXICO.- Como un gran día de fiesta, en el que tuvieron la oportunidad de conocer más sobre la vida de Cristo y de quienes sirven a él a través de cánticos, oraciones, alabanzas interactuadas, testimonios y la misma palabra de Dios, fue como cientos de pequeños de las 37 parroquias de la Diócesis Nuevo Laredo, vivieron el XIV Encuentro Diocesano de la Infancia 2009 que promueve anualmente la Iglesia Católica.
Con pancartas, un pañuelo en sus manos, los niños y niñas respondían alegremente a cada una de las actividades que promovían los religiosos.
Esta jornada religiosa que se vivió en el palenque de Expomex, en punto de las 9:30 de la mañana, inició con la bendición y adoración del Santísimo, acto que fue presidido por monseñor Gustavo Rodríguez Vega, segundo obispo de Nuevo Laredo, quien hizo un llamado al corazón de los niños para unificar sus oraciones por las vocaciones sacerdotales y de religiosas.
"En este encuentro con los niños, deseamos infundir en ellos la semillita de la vocación sacerdotal, es desde la infancia el momento preciso para inculcar los valores humanos; deseamos sembrar la semilla de la generosidad de corazón para que atiendan este llamado que de corazón se les hace", manifestó monseñor.
Al concluir la homilía, acompañados por animadores y catequistas, los pequeños entonaron y bailaron diferentes alabanzas, entre los cientos de menores, se encontraban Aidé García y Citlali Villanueva, a las 2 de 11 años y feligreses de la parroquia Reina de la Paz.
"Esta es la primera vez que vengo y me gustó lo que están haciendo, es una manera diferente y divertida de conocer más sobre Dios, además nos están pidiendo que recemos por que haya más sacerdotes y religiosas, porque es muy necesario ese servicio que nos prestan como trabajadores de Dios", opinó Aidé.
Por su parte, Citlali señaló que esta es la segunda vez que ella participa en este encuentro, y con gusto lo volverá a hacer el próximo año.
"Lo que más me gusta es cantarle y bailarle a Dios, conocer a niños de otras parroquias y conocer más sobre la preparación de los padres y las monjitas, nos piden que recemos por ello y lo hago, me gusta mucho como nos hacen entender más sobre la vida de Jesús", dijo.
Norma Alicia Solís Rangel, catequista de la parroquia Nuestra Señora de la Encarnación manifestó que este tipo de encuentros religiosos dedicados a los niños son de gran provecho para la salud espiritual, tanto de los menores como los propios padres de familia.
"Esta como otras acciones que realiza la iglesia son oportunidades que se nos presentan para convivir con nuestros hijos, a veces no hay tiempo para atenderlos debidamente, pero asistiendo a misa, pláticas o este tipo de eventos podemos compartir una educación debida con nuestro hijos y no dejarlos solos y que ellos se refugien en actos que nos de provecho", concluyó