CAMINEO.INFO.- En el marco de las celebraciones de las fiestas patronales en la parroquia Nuestra Señora de Lourdes, de Quilmes Oeste, el 7 de febrero se llevó a cabo la Exposición de Arte Sacro “Por amor a Dios” y la charla sobre “La Espiritualidad del Arte Sacro” a cargo del artista santafesino Luis Quiroz.
La jornada de arte y espiritualidad fue auspiciada por el párroco, padre Matías Slaby, de la Congregación Redentorista, y contó con una gran cantidad de asistentes, entre fieles e interesados por este arte tan particular y poco conocido.
El padre Daniel Aguilera, de Bernal, realizó una introducción sobre iconografía y destacó que este arte “hace visible lo invisible y es la unión entre la Iglesia de Oriente (con una rica simbología en su liturgia) y la Iglesia de Occidente.
Tras explicar que la luz que expresan los íconos trasciende la tabla pintada y al pintor, ya que “es la luz que nos espera en el paraíso”, realizó la ceremonia de bendición de los iconos que se presentaron.
En tanto, Luis Quiroz compartió su experiencia artística e introdujo a los asistentes acerca de las imágenes religiosas a lo largo de la historia del arte, analizando los símbolos de la pintura iconográfica oriental, la preparación física y espiritual del iconógrafo.
Habló además acerca del sentido de los colores y la terminología para que todas las personas puedan comprender en forma simple y clara, “que este arte sirve para buscar a Dios”, y diferenció arte religioso de arte sacro.
“El arte religioso es aquel que refleja la visión religiosa del artista, pero que prevalece su propia individualidad de pensamiento. El artista se expresa libremente con su visión alejado de las normas litúrgicas vigentes. Si bien la religión produce en todo ser humano una actitud interior de sumisión, adoración, fe y esperanza, el arte religioso refleja estos caracteres pero su fin es expresivo y no para el culto, la pinturas religiosas solamente predisponen a los fieles a tomar una actitud piadosa”, precisó.
En cambio, las obras de arte sacro pueden ser utilizadas para los oficios y deben ser realizadas con conocimiento, estudio, práctica y un total compromiso del artista con lo que expresa en la madera. “Es una tarea de contemplación, realizada en ayuno, oración y comunión con Dios”, indicó.
Quiroz destacó que existe la libertad creativa, en tanto los artistas conserven los códigos de la tradición, “porque este trabajo es un camino espiritual y un ministerio en sí mismo”.
Informes: www.quirozarte.com.ar