CAMINEO.INFO.- El obispo de Yibuti y administrador apostólico de Mogadiscio, monseñor Giorgio Bertin, declaró a la agencia Fides, en referencia a la ofensiva militar de Kenia en el sur de Somalia que “en teoría, este tipo de operaciones podría resolver la situación de anarquía, pero la historia reciente de Somalia muestra lo problemáticas que son las intervenciones externas. "Estoy perplejo, recordando lo que sucedió en el reciente pasado con otras aventuras como esta".
Las operaciones militares de Kenia también causaron víctimas entre los civiles somalíes, según denuncian las organizaciones humanitarias y agrega monseñor Bertín: "Es cierto que hay riesgos para la población local, pero no debemos olvidar que los Shabab, con su política, contribuyeron para que su propio pueblo se muera de hambre".
Monseñor Bertin viajó la semana pasada a la región somalí de Etiopía para evaluar la situación de los refugiados somalíes que residen allí. "Fuimos primero a Goba, donde se envió un sacerdote al servicio de la diócesis de Harar, y luego fuimos a Kelafo, a lo largo del río Shabelle Webi.
“Finalmente, una vez más por tierra, llegamos a la ciudad de Gode, donde nos encontramos con las familias de refugiados de la zona de Bakool en Somalia, la zona más afectada por la sequía", dijo monseñor Bertin.
"Hay un campo de refugiados que aún no está reconocido como tal por las autoridades de Etiopía, donde hay unas 2.000 personas. En la región están cayendo fuertes lluvias que hacen que el viajar sea difícil. He descubierto que la mayoría de ellos son mujeres y niños, además de algunos ancianos".
La ayuda católica en una región de mayoría musulmana
Somalia, asolada por el hambre causada por una grave sequía, ahora sufre las consecuencias de las lluvias torrenciales. La Iglesia católica está comprometida en ayudar a la gente de la región del Cuerno de África que comprende las regiones de Somalia, Etiopía, Eritrea y Yibuti.
Al respecto el obispo de Yibuti contó cómo "las hermanas de la Madre Teresa, con la ayuda de la diócesis, están prestando asistencia mediante la distribución de alimentos y otras necesidades básicas. Esto es parte de la expresión de la solidaridad católica, como lo demuestra el hecho de que me acompañaran en este viaje, el vicario apostólico de Harar, monseñor Woldetensae Ghebreghiorghis y el de Meki, monseñor Abraham Desta, y el Nuncio en Etiopía, monseñor George Panikulam”.
“De esta manera, queremos llevar la solidaridad de todo el mundo católico y al mismo tiempo involucrar a la Iglesia en un área que tradicionalmente no estuvo muy presente, siendo habitado en gran parte por los musulmanes de Somalia ", concluye monseñor Bertin.+