CAMINEO.INFO.- Gualeguaychú/ARGENTINA.- El obispo de Gualeguaychú, monseñor Jorge Eduardo Lozano, consideró que “el tiempo presente está cargado de problemas y a la vez también de oportunidades”, por eso “no podemos pasar los días con una actitud quejosa y paralizante. Es tiempo de esperanza. Y esto significa que es tiempo de compromiso”.
“Por eso cuando hablamos de esperanza, no nos referimos a ilusiones o fantasías de cuentos de hadas, sino a cómo Dios obra en la historia, que es otra cosa”, precisó en su columna semanal en el diario Crónica.
El prelado llamó a no “quedarse cruzados de brazos sin hacer nada con una especie de confianza ingenua en que todo se va a arreglar solo. La esperanza se afianza en la experiencia: Jesucristo es el Señor de la Historia. La Pascua marca un punto de inflexión y no tiene vuelta atrás. Jesucristo muerto y resucitado es el vencedor sobre el pecado, el mal, la muerte”.
“A veces corremos el riesgo de confundir esperanza con resignación, como quien se anestesia frente a la realidad con impotencia. Podemos también pensar erróneamente que la actitud esperanzada se parece a cuando uno espera el tren o el colectivo, situación en que nada podemos hacer para que venga pronto o se demore un poco más”, explicó.
Tras insistir en que es necesario “no esperar de modo pasivo, sino construyendo junto con Dios y con los demás”, sostuvo que “no es una virtud individualista sino colectiva, comunitaria”.
Por último, monseñor Lozano subrayó que “la esperanza es activa y entre todos”, y puso como “signos de esperanza” el Primer Congreso Nacional de Doctrina Social de la Iglesia que se desarrolló durante el fin de semana en Rosario, y también el hecho que en ese marco “cientos de jóvenes están reflexionando acerca de la vocación enfocada a construir una sociedad en justicia y solidaridad”.+