Santiago/CHILE.- El Parque Bicentenario de Vitacura se llenó de jóvenes y colores el sábado 29 de septiembre. El motivo fue “Encuéntrate”, instancia organizada por jóvenes de la Parroquia San Juan que asistieron a la Jornada Mundial de Jóvenes en Madrid y quisieron replicar parte de esa experiencia en Santiago. Todo comenzó a las 11.00 horas y culminó por la tarde con una Eucaristía. Congregaciones religiosas, adoración al Santísimo Sacramento, reflexión sobre temas de actualidad, mesas redondas y entretención fueron parte del panorama propuesto. Se esperaba que en toda la jornada circularan más de 10 mil personas por el parque.
“Hay gente de colegio hasta jóvenes de 80 años”, cuenta Ignacio Vilches, uno de los organizadores del evento. “Uno mira la cara de los asistentes y se nota que están pasándolo bien con las charlas y las actividades”, agrega. Destaca especialmente el espacio en el que 50 congregaciones y carismas pudieron presentar su espiritualidad y conversar con las familias que llegaron sucesivamente hasta el Parque Bicentenario. “Acá están las Hermanitas de los Pobres, los Legionarios de Cristo, las carmelitas, los contemplativos, los misioneros”, explica Ignacio, “uno tiene la posibilidad de acceder a todo este mundo en un solo lugar”. Además, “entre las congregaciones también interactúan y conversan”. Remata: “El ambiente que hay acá es increíble”.
Carolina Guzmán, quien también forma parte del equipo organizador, está muy agradecida del apoyo que les dio desde un comienzo monseñor Ricardo Ezzati, Arzobispo de Santiago. La misma recepción tuvo en las universidades y en las entidades que fueron convocadas, pues se trata de una iniciativa innovadora. “Para nosotros es muy importante que el Obispo esté acá”, complementa Ignacio Vilches. A su juicio esto muestra una Iglesia “cercana a los jóvenes y a sus problemas, que discute todos los temas, que no guarda cosas y que se renueva y transparenta”.
Por la tarde, monseñor Ezzati llegó al lugar, compartió con los jóvenes e hizo un recorrido por los stands de las congregaciones religiosas. A su paso muchos de los asistentes lo saludaban alegremente, se tomaban fotos en su compañía y le hacían preguntas. “Es hermoso ver tantos jóvenes y tantas familias teniendo la experiencia de Encuéntrate”, dijo el Arzobispo a modo de saludo a todos los presentes. Tras agradecer a los jóvenes organizadores del evento, manifestó que esta experiencia “nos dice que la vida cristiana no es fome, es alegre y es fuente de alegría y de vida, así es que anuncien que vale la pena ser cristiano, cristiano alegre y que mira al futuro”.
Involúcrate
Construir una yenga gigante, disfrutar trucos de magia, conocer la vida de los consagrados fueron parte de las actividades a las que pudieron acceder los jóvenes de parroquias, colegios y movimientos que llegaron al Parque Bicentenario.
Laura Pinheiro, responsable de la Comunidad Shalom en Chile, cuenta que haber participado en “Encuéntrate” ha significado “ver la diversidad y unidad que hay en la Iglesia. Darse cuenta de lo creativo que es el Espíritu Santo con todos sus dones y de lo enriquecedor que es conocer a los otros carismas, significa darse cuenta que hay una Iglesia viva y joven”. Cree que en esta actividad “hay un espíritu de unidad, de conocerse más uno mismo, de conocernos los unos a los otros, hay un espíritu de mucha acogida y de familia, que es lo que somos como Iglesia”, finaliza.
También jóvenes y sacerdotes del Seminario Pontificio Mayor de Santiago estuvieron presentes a través de un stand con diversas actividades. Una de ellas era escribir a Jesús en una pizarra que simulaba ser un muro de Facebook. Otra, que llamaba a la interacción de los visitantes fue armar entre todos un rompecabezas gigante con la imagen del Buen Pastor. Cada uno de los transeúntes pegaba su parte y recibía la oración por las vocaciones como una manera de comprometerse con esta institución que sigue siendo el corazón de la Arquidiócesis.
A los ojos de la Hermana Marta Patricia, de la Congregación Aliadas Carmelitas Descalzas de la Santísima Trinidad, la oportunidad de estar con su congregación “es algo muy grande”, pues apunta a “los jóvenes que muchas veces tienen dudas, como también de encuentro con tantas comunidades religiosas y congregaciones que puedan orientarlos, ayudarlos, y que al mismo tiempo puedan ser fundamento para nuevas vocaciones”.
Encuéntralo
Confesiones, el Catecismo de la Iglesia Católica en versión juvenil (Youcat), Lectio Divina, adoración al Santísimo Sacramento y la celebración de la Eucaristía fueron las instancias de encontrarse directamente con Jesucristo, fuente de vida.
Soledad Fuenzalida asistió con su hija que cursa tercero medio en el Colegio San Anselmo de Colina. “Ver tantos jóvenes juntos con el mismo espíritu me emociona”, relata. “He ido a varias adoraciones con distintos grupos que cantan y ha sido maravilloso”. Junto a su hija escuchó la conversación en la mesa redonda sobre la persecución a los católicos en países islámicos. Cuenta: “Los temas son entretenidos, interesantes, las personas son claras, hablan en fácil. Además, el lugar está muy bien organizado, en ese sentido no hay nada que envidiarle a otros encuentros que se han hecho en otras partes del mundo”. Comenta que le ha tocado el corazón “sentir que uno pertenece a algo mucho más grande que la manera particular de vivir la fe. Me emociona ver a mi hija adolescente acá. Por ella yo estoy aquí”.
Fabián Román coincide con esta percepción. Tiene 15 años y cursa segundo medio en el Liceo Nacional de Maipú. Para él es impresionante “comprobar que todos los que estamos acá tenemos algo en común, que es la fe”. Agrega: “La fe me ayuda en el día a día a ser mejor persona. De Jesús me acuerdo permanentemente, siempre está presente, pero recurro a El sobre todo cuando hay alguien enfermo”.
Infórmate
Una charla sobre la supuesta riqueza de la Iglesia en la que participaron Benito Baranda, director de América Solidaria; el padre Andrés Moro, vicario de la Pastoral Social y de los Trabajadores, y el diácono Felipe Herrera fue una de las que concitó mayor atención entre los asistentes. Uno de los que escuchó atentamente fue Fernando Alvarez, feligrés de la Parroquia Santa Teresita de Lo Barnechea. “Los temas han estado súper buenos, está todo muy bien organizado”. Añade: “Se siente en el ambiente que estamos todos remando para el mismo lado”. Para él conversar sobre temas como éste significa “aportar un granito de arena en la evangelización de Chile”.
Como encargado pastoral del Colegio Santa Cruz de Chicureo, Cristián Vera asistió con un grupo de adolescentes motivado por tener “una experiencia católica novedosa”. Comenta: “Acá hay un espíritu muy alegre y motivador para que ellos mismos se encuentren con otros jóvenes”. Cree que una de las riquezas de la actividad es “descubrir que la Iglesia somos todos y en la medida en que uno se involucre en la misión, efectivamente se puede hacer un aporte”. Revela que con sus alumnos siempre conversan “que la Iglesia la formamos nosotros y tenemos que aportar a ella con nuestra forma de vivir la fe, por eso tiene que ser alegre, que encante, que atraiga a los demás y que nos haga disfrutar del encuentro con los demás y con Dios”.
Por Paz Escárate