Distendido ambiente de camaradería, ningún tema en el tintero y la presencia del Arzobispo de Santiago marcaron la jornada de este jueves 14 de noviembre en la Vicaría Zona Norte, a la que asistió una treintena de sacerdotes.
Tras felicitar y agradecer los 37 años de vida sacerdotal del Vicario P. Rafael Hernández, monseñor Ricardo Ezzati atribuyó su presencia a la necesidad de escuchar preguntas y resolver inquietudes de cara a la Misión Territorial, en una zona que, señaló “tiene varias características que hacen presente plásticamente lo que son las grandes orientaciones que el Papa Francisco hace presente en la Iglesia, no solo por la situación geográfica, sino también por la situación social, con zonas populares, presencia de inmigrados, que nos piden esa atención particular y cercana, y también porque hay en la zona iniciativas que están justamente en ese ánimo”.
La dimensión de la misionariedad de la pastoral de la Iglesia, explicó, “está confiada a todo el pueblo de Dios, y a cada uno desde su vocación, desde su peculiar aporte a la Misión de la Iglesia”. En este sentido, apuntó, todos somos discípulos y misioneros.
“La Misión Territorial —agregó— es parte de la pastoral orgánica de la Iglesia de Santiago, y por consiguiente nos corresponde realizarla a todos; aunque es sancionada por el Obispo, eso no significa que pedestremente tengamos que repetir en cada comunidad lo que son las líneas orientadoras, sino que le corresponde a la zona, a cada parroquia, traducir esas orientaciones a la realidad pastoral de cada sector”.
Por lo anterior, llamó a toda la comunidad eclesial a participar de este proceso, representada especialmente en los Consejos Pastorales.
Luego se abrió un largo diálogo entre Arzobispo y presbíteros, plática que versó sobre las inminentes elecciones y la declaración de la Cech, el bajo número de vocaciones sacerdotales, la encuesta por el Sínodo de la Familia y la renovación de las estructuras, entre otros asuntos.