La valenciana María Álvarez ha tomado hábitos como novicia de la comunidad de Hermanitas del Cordero en el monasterio que esta fraternidad religiosa contemplativa tiene en la localidad francesa de Saint Pierre, de Plavilla, cerca de Carcassone, según han informado a la agencia AVAN fuentes cercanas a la familia de la religiosa.
La joven María Álvarez, que a partir de ahora pasa a llamarse hermanita Agnella, tiene 34 años y es natural de Valencia.
La ceremonia estuvo presidida por el cofundador de la Comunidad, Jean-Claude Chupin, y asistieron, entre otras religiosas, la fundadora de la Comunidad, Marie Coqueray, así como familiares y amigos de María Álvarez.
En la actualidad, las Hermanitas del Cordero, fraternidad religiosa contemplativa surgida en febrero de 1983 en Francia en el seno de la orden de los Dominicos, están integradas por 130 religiosas en todo el mundo.
Su carisma se basa en la vida contemplativa de entrega a los más desfavorecidos y su misión es predicar el Evangelio, sobre todo en los barrios pobres de las ciudades donde están implantadas.
En la archidiócesis de Valencia hay nueve religiosas de la congregación, que forman una misma “comunidad itinerante” entre la capital valenciana y Navalón, donde han construido el “Pequeño Monasterio de la Transfiguración”.