Los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (claretianos) continúan durante octubre, el mes de las misiones, solicitando ayuda para la Misión Universal Claretiana (MUC), y con especial esfuerzo, la que se desarrolla en la población de Ngaremara, Kenia.
En el día de la memoria litúrgica de San Antonio María Claret, fundador de la congregación y a quien la Iglesia celebra cada 24 de octubre, recordaron que las opciones apostólicas asumidas buscan “abrir un horizonte más allá de la comunidad propia y ensanchar la mirada y el corazón”.
En este sentido, replicaron las palabras del superior general de la congregación, padre Joseph Abella CMF: “La celebración de la Misión Universal Claretiana nos abre a un horizonte que va mas allá de nuestra comunidad, nuestro barrio, nuestra ciudad o nuestra zona. Nos llama a ensanchar nuestra mirada y nuestro corazón”.
Fernando Guzmán, referente del Equipo de Procura de la Provincia Argentina, reforzó en una carta la convicción solidaria por quienes menos tienen: “Las personas a las que destinamos esta ayuda son conocidas, tienen nombre y apellido, son acompañadas por misioneros que intentan que el Reino crezca en medio de las limitaciones propias y ajenas”.
“La gran garantía de esta colecta es que ese dinero se convertirá en obras. Y el destinatario de ellas es el pueblo empobrecido y masacrado de Kenia”, aseguró Guzmán.
Este año, los misioneros concretarán el “Proyecto de Seguridad Alimentaria”, que tiene como objetivo promover la agricultura de regadío para garantizar la alimentación de la población. Esto se hará a través de la construcción de invernaderos y huertas, la compra de herramientas y el diseño de canales de riego.
Los interesados pueden colaborar en las sucursales de la Editorial Claretiana o en cualquier otra dependencia de la congregación donando un vuelto o la cantidad que estimen oportuna. También puede acercarse la ayuda económica a través de la Web, donde se detalla la finalidad de los recursos.