CAMINEO.INFO.- Madrid/ESPAÑA.- En medio de la gran alegría que ha suscitado en todo el orbe católico la beatificación de Juan Pablo II, el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, ha sentido la necesidad de mostrar alguna discrepancia al afirmar que como "cristiano y católico" piensa, “como muchos otros creyentes”, que otros Papas como "Juan XXIII evocan más sentimiento de cercanía, misericordia y perdón que la imagen del nuevo beato". En este sentido puso especial énfasis en subrayar la “vertiente rigorista” que, a su juicio, ofrecía el nuevo beato en defensa del dogma y de la ortodoxia. Posiblemente sin darse cuenta, esta velada crítica supone en boca de José Bono, que votó a favor de la ley del aborto, un auténtico elogio de Juan Pablo II a ojos de los católicos consecuentes con su fe.
En esta línea destacó que la popularidad de Juan Pablo II cuya personalidad tiene dos vertientes: la “rigorista" ya señalada y la "vertiente social". En cuanto a la primera de ellas, destacó un argumento que suele repetir ante algunos auditorios desde hace tiempo: la amonestación pública que Juan Pablo II realizó al sacerdote nicaragüense arrodillado, Ernesto Cardenal, por aceptar un cargo público durante el gobierno sandinista, concretamente una cartera ministerial en un gobierno dictatorial. Y añadió Bono: "Aunque el Papa creyera que Cardenal estaba equivocado, la amonestación fue un modo extremadamente riguroso, lo cual pone de manifiesto su vertiente doctrinal, muy ortodoxa y muy rigorista".
No obstante, desde el punto de vista social, Bono calificó a Juan Panlo II como el Papa que rechazó la guerra de Irak no sólo por "ilegal" sino también por "inmoral" a lo que añadió que "algunos escuchan al beato en lo doctrinal y no lo escuchan en lo social". Así añadió que, en cualquier caso, el nuevo beato será "uno de los grandes Papas de la Historia por su cercanía, su capacidad de comunicación y por una labor pastoral de la que, desde luego, es difícil encontrar precedentes", y que Juan Pablo II "no dejó ni deja" indiferente a nadie. “Hay católicos y cristianos como yo que piensan que otros Papas como Juan XXIII, por ejemplo, evocan más sentimiento de cercanía, misericordia y de perdón que la imagen del nuevo beato", concluyó...