CAMINEO.INFO.- Madrid/ESPAÑA.- “Libertad religiosa y Nueva Evangelización” es el tema del XIII Congreso Católicos y Vida Pública, que el CEU junto la ACdP organiza del 18 al 20 de noviembre en Madrid. Para el presidente de la ACdP, Carlos Romero Caramelo, el tema no está referido “únicamente a España sino al mundo católico” porque “hay persecución para muchos católicos en determinadas partes del mundo por vivir pública o privadamente su religión”. Al congreso se prevé la asistencia de unas 1.200 personas.
También, subrayó que “en España y en el resto de países occidentales no se puede decir que haya persecución o se atente contra la libertad religiosa de forma explícita”, aunque recordando las palabras del Papa, dijo que “se dan formas más silenciosas y sofisticadas de prejuicio y oposición hacia los creyentes y los símbolos religiosos, que para Romero Caramelo, supone “una persecución más difícil de detectar y más dura”.
Por su parte, Raúl Mayoral Benito, director general de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, afirmó que “no es que haya persecución religiosa en España sino menosprecio, humillación y hostigamiento hacia lo católico”. “en los últimos años, lo católico no ha tenido muy buena prensa porque desde el poder y medios se ha intentado hacer de la religión católica una cuestión bastante controvertida para la convivencia social”. Y añadió que “el totalitarismo del siglo XXI es mucho es sutil, es un totalitarismo de terciopelo, que provoca dificultad para quienes profesan cualquier religión”.
Entre las novedades de este año destaca la duración del Congreso, que se ha reducido de viernes 18 por la tarde a domingo 20 de noviembre después de la Misa de clausura, presidida por el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela. Según el presidente de la ACdP, Carlos Romero Caramelo, la reducción de horario se debe a “motivos de austeridad”. Además, la organización ejecutiva decidió eliminar la conferencia de clausura para que no fuera “motivo de interferencia en un proceso importante con todos los españoles”, en referencia a las elecciones generales del 20N.
Intervino también José Francisco Serrano, director del Congreso Católicos y Vida Pública, quien destacó que, además, se han reducido las mesas de debate de tres ponentes a dos miembros para permitir mayor diálogo y participación a las personas que asistan así como a una lectura más sosegada de las comunicaciones, que este año cifró en “un centenar”. Se refirió, asimismo, al acto cultural “Ecos de Dios”, que se celebrará el sábado a las 20,00 horas, y que busca “desarrollar la Nueva Evangelización en la vía estética”, y que “experimentará formas de apertura y de argumentación de la propuesta cristiana” a partir de fotografías, exposiciones, música y palabras en la línea del Atrio de los Gentiles, propuesto por el Santo Padre, a lo que Romero Caramelo añadió que “es una forma de apertura de la propuesta cristiana hacia los no creyentes”.
Por su parte, Raúl Mayoral Benito, director general de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, afirmó que el Congreso supone “una cita tradicional del catolicismo español, ya consolidada, con la misma esperanza e ilusión que otros años y en cuyo centro está un tema de trascendencia indudable para reflexionar sobre el debatir de las grandes cuestiones que nos afectan”. Así, subrayó que “el Congreso está marcado por un contexto social, económico y político” y, por tanto, “el tema es de importancia capital”, después de que el Santo Padre abogara que “recuperar el sentido misionero y de pertenencia eclesial” para afrontar la Nueva Evangelización. En este sentido, subrayó que “nos interesa potenciar la presencia de católicos en el ámbito cultural”.
Preguntado por el “color” que debería tener el voto católico en las elecciones, aclaró que “somos todos católicos y cada uno tiene una idea política” y añadió que “el Congreso está abierto a todo el mundo”.
En consonancia con el tema del Congreso “Libertad Religiosa y Nueva Evangelización”, tendrá especial relevancia una de las mesas, presidida por el Embajador de España Francisco Javier Rupérez Rubio, en la que participará de manera anónima una persona procedente de un país oriental, que aportará su testimonio sin revelar su identidad por sufrir persecución religiosa.