Madrid/ESPAÑA.- Vallecas cuenta con nueva sede de la Fundación SOPEÑA, con 1.780 m2 de extensión, destinados a acoger a la población en riesgo de exclusión social, que el año pasado se cifró en 1.898. La pasada semana tuvo lugar la apertura del nuevo centro, que se celebró con el lema “Tu Cuentas. Contigo creamos futuro”, y que contó con la participación de la Concejala Presidenta del distrito de Puente de Vallecas, Eva Durán Ramos.
Desde la Fundación señalan que “queremos ser una palabra de esperanza y compromiso responsable con el destino de las personas con menos oportunidades de nuestra sociedad”. Así, en Vallecas, seguirán cubriendo la demanda de actividades culturales, sociales y de integración e incorporándose a los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI) en la modalidad de Aulas Profesionales y Formación profesional para el Empleo, con posibilidad de acreditación oficial a través del Repertorio del Certificado de Profesionalidad y Cursos de Formación Profesional Ocupacional.
La Fundación Obra Social y Cultural SOPEÑA, que forma a 40.500 personas -36.000 adultos y 4.500 jóvenes y niños- en 35 sedes de 5 países –España, Argentina, Chile, Ecuador y Méjico-, tiene como misión la creación de las condiciones necesarias para que los jóvenes y adultos con menos oportunidades y/o en riesgo de exclusión social tengan acceso a una formación integral, de calidad, oportuna y permanente. Además, los 2.331 profesionales, profesores y voluntarios, trabajan para crear las condiciones que permitan a jóvenes y adultos, el acceso a una formación integral de calidad oportuna y permanente, hacia la transformación de una sociedad más justa.
En la actual situación de penuria social y económica de la población a la que la Fundación se dirige, la institución creada por Dolores Sopeña en 1884 tiene más sentido que nunca. Sus grandes intuiciones permanecen actuales. Sustancialmente los retos son los mismos: Trabajar por la dignidad de la persona humana, por sus derechos, anunciar a un Dios Padre de todos; crear fraternidad, despertar la conciencia social cristiana en los sectores más favorecidos invitándoles no tanto a dar limosnas cuanto a trabajar en la promoción integral de las personas con menos oportunidades.