CAMINEO.INFO.- Madrid/ESPAÑA.- La semana próxima se estrena en Madrid el documental 'Alexia', dirigido por Pedro Delgado Cavilla, que recoge la biografía de la joven madrileña Alexia González Barros, una adolescente que falleció en la Clínica Universitaria de Navarra aquejada de un cáncer de Ewing en 1985, y que -por iniciativa de la Diócesis de Madrid- tiene incoado el proceso de beatificación. El filme, que cuenta con testimonios de sus familiares, profesores y amigos, se estrenará el próximo 13 de mayo.
Narrado en primera persona por la propia Alexia (Miriam Fernández) y por su ángel custodio, Hugo (Richard del Olmo), el filme se detiene en la infancia, en sus primeros años de vida y en la relación con su familia y sus compañeros de colegio. El filme relata, asimismo, cómo fueron sus últimos meses de vida cuando, mientras luchaba contra un tumor maligno que padeció en la columna vertebral. Alexia fue capaz de asumir su enfermedad y convalecencia de forma estoica y dedicada íntegramente a Dios. Este ha sido el motivo por el cual la joven se encuentra en proceso de beatificación desde 1993.
El director de la película, Pedro Delgado Cavilla, ha asegurado en la presentación de lapelicula ayer martes, que no ha querido dar una respuesta" a la película 'Camino', dirigida por Javier Fesser que, en su día, suscitó una fuerte polémica al no ajustarse a la verdad. Sin embargo, indicó que cuando vio este filme se emocionó "solo hasta la mitad". "Luego veo ciertas irregularidades del guion al servicio de una idea", señalaó para insistir en que, aunque "en España todo se hace en contra de alguien", este no es su caso porque "no hay ninguna alusión".
El objetivo de este filme era "decir la verdad sobre la vida de Alexia", insiste. En 'Camino', señala Delgado, se dice que fue un sacerdote del Opus Dei quien propuso su beatificación, pero en realidad fue un claretiano quien le habla a sus padres sobre la importancia que está teniendo Alexia en el mundo. Entre esos ejemplos, indica que 'Camino' muestra que la madre es una fanática y "otras cosas que no se ajustan a la verdad".
En la película se ha intentado que no parezca una dimensión demasiado "religiosa o ñoña" e incluso Delgado destaca que es "laica". "De su vida religiosa hay muchos aspectos que no aparecen y no hay carga de religión porque no quería convertir el documental en una defensa de su beatificación", indicó. Otra de las intenciones fue que ningún narrador emitiera una opinión, tan sólo fotografías, imágenes de vídeo y testimonios. "La idea era que a partir de testimonios el espectador juzgara", insiste.
Como miembro de la Academia de Cine, Delgado temía que la familia no le quisiese recibir, por lo que tuvo que tejer una estrategia y acudió al director de la publicación 'Mundo Nuevo' para acceder hasta ellos. Ninfa Watt, doctora en Comunicación y religiosa teresiana, ha señalado que la familia de Alexia "son personas muy discretas, que han sabido mantenerse al margen de todo". "No se habían involucrado si no se tratara de la verdad. Les garanticé verdad y respeto". En este sentido, el director ha añadido que la familia "no acudirá a la premiere" prevista para hoy miércoles. "Son exquisitos en el trato, delicados y nunca han querido implicarse. Algunos pensarán que estaban deseando salir, pero no los conocen", lamenta.
En el documental, de Formato Producciones, se recogen entrevistas a personas que trataron a Alexia: familiares, amigos, profesores, sacerdotes, médicos... También recoge imágenes de lugares y objetos ligados a su vida, así como fotografías inéditas y películas domésticas de inestimable valor. Se ve que la familia ha apoyado totalmente este proyecto, para dar a conocer la verdadera vida de Alexia. De este modo, podremos ver cómo era desde niña, incluso desde sus primeros meses de vida.
El documental incluye material no relatado por sus biógrafos (hay en circulación tres buenas biografías de Alexia: las de Miguel Angel Monge, Mª Victoria Molins yPedro Antonio Urbina). Así, por ejemplo, da a conocer una redacción escolar titulada "Andrés", que es toda una premonición de su larga y dolorosa enfermedad; y también el diario que escribió en la Clínica Universitaria de Navarra, donde descubrimos a una Alexia muy alegre, que aunaba una profunda piedad con un gran amor a la vida. Disfrutaba con los sanfermines, con filmes clásicos de Bette Davis y Gregory Peck, y con todo aquello que rezumara aventura, romanticismo y felicidad.