CAMINEO.INFO.-DOGMAS REGRESISTAS
Nuestro presidente Zapatero, como nuevo mesías de los tiempos modernos, se atrevió a darle la vuelta a una frase que aparece en el Evangelio para que no quepan dudas a sus seguidores sobre el modo de pensar y de actuar del Gobierno actual.
Porque si “es la libertad la que nos hace verdaderos”, cuando esa “libertad” significa hacer lo que me venga en gana en cada momento, está justificando el despotismo de Estado con la excusa de buscar la verdad, que más bien es “su verdad”.
Y es que pocas veces la palabra “libertad” ha sido más utilizada, más prostituida, por este Gobierno que en nuestros días: para justificar comportamientos anti natura, como los mal llamados “matrimonios” homosexuales, para reclamar acciones viles, como la de realizar abortos bajo el amparo de un derecho inexistente, para atropellar la autoridad paterna, con una formación moral obligatoria gracias a esa asignatura llamada “Educación para la Ciudadanía”.
Sí, y los mismos que presumen de ser garantes de la libertad son los primeros que niegan la posibilidad de ejercer la objeción de conciencia a las personas que se encuentran incómodas bajo sus leyes injustas.
Los mismos que quieren acallar los dogmas del pasado y del presente, con el argumento de que son pura invención humana, trasnochada y negando su existencia, son los primeros que impiden y ven fuera de toda lógica el menor reproche a sus mandatos.
Y es que, en el fondo y en la forma, sí que creen en los dogmas. Y también saben que la verdad objetiva existe. Y como esa verdad no es “su verdad” han de imponerla por la fuerza para que la sociedad se haga a ella y llegue a asumirla y comenzar así un círculo vicioso que se prolongue lo máximo en el tiempo.
Porque si estuviesen convencidos de que “su verdad” es la verdad permitirían que la nueva asignatura “Educación para la Ciudadanía” fuera optativa, con la seguridad cierta de que todos los padres, que quieren lo mejor para sus hijos, la elegirían sin poner pega alguna.
Porque si este Gobierno estuviese convencido de que “su verdad” es la verdad estaría dispuesto a escuchar y a debatir la reforma del aborto con científicos de reconocido prestigio de signo político diferente al suyo.
Porque quizás, lo que quiso decir Zapatero y a los hechos me remito, fue: “es actuar como yo mando lo que os hace verdaderos o, más bien, falsos de toda falsedad”.