Portada
Vaticano
Realidades Eclesiales
Iglesia en España
Iglesia en América
Iglesia resto del mundo
Cultura
Sociedad

·Homilia Dominical
·Hablan los Obispos
·Fe y Razón
·Reflexion en libertad
·Colaboraciones



 
 

 

 

 

 
Jun 2026
MoTuWeThFrSaSu
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30          

   


www
Portada:: Razón y Fe:: Fernando Pascual LC.:: ¿Educación o deseducación sexual?

5 / 5 (9 Votos)

CAMINEO.INFO.-




¿Educación o deseducación sexual?

Tue, 25 Aug 2009 07:00:00
 

CAMINEO.INFO / GAMA.- Es posible hablar del sexo de muchas maneras. Una, por desgracia, aparece cuando menos lo esperamos en un programa de televisión. Otra puede ser ofrecida en la escuela, bajo las indicaciones de las autoridades educativas de una región o estado. Otra, puede darse en casa, por los padres o los hermanos mayores. Otra, se puede recibir en la calle, entre los amigos, en un bar...

Desde luego, hablar de "educación sexual" implica algo más que explicar lo que es el sexo. Con un poco de sentido común podemos comprender cómo el misterio de la vida, en muchas especies animales y también en muchas plantas, se transmite gracias al intercambio de cromosomas que vienen del padre y de la madre.

Pero el hombre es capaz de descubrir otra dimensión de la sexualidad: la de una plenitud, la de un gozo intenso, la de una continuación del amor. Esta segunda dimensión, maravillosa, puede estropearse cuando degenera en búsqueda egoísta de placer, hasta el punto de que el sexo se convierta en algo parecido a la droga o al alcohol.

Para algunos parece que "educación sexual" significa precisamente eso: "disfruta, pero ten cuidado, no sea que tu compañera quede embarazada". "Disfruta, pero mira que, por ser mujer, puedes verte, por sorpresa, esperando un niño". "Disfruta, pero sin contraer enfermedades de transmisión sexual".

El así llamado "sexo seguro" pretende ser un método para que no se inicie una nueva vida y para que tampoco ni el chico ni la chica (ni el señor ni la señora) puedan contraer alguna enfermedad de origen sexual, como el SIDA, la gonorrea, la sífilis, etcétera.

Quienes ponen en práctica algunos programas de educación sexual parece que consideran que los jóvenes (o que algunos adultos) no son capaces de controlarse, y que no pueden no "disfrutar el sexo" a pesar de los muchos riesgos que esto implica, ni dejar de lanzarse a la aventura del "don Juan" sin pensar en lo que luego pueda ocurrir.

La difusión del preservativo, o los programas de ventas de píldoras anticonceptivas o abortivas, demuestran que para algunos los demás son incapaces de vivir su sexualidad de otra manera. No imaginan que el sexo, como todo lo humano, pueda vivirse "con altura", de modo especial desde un compromiso serio y sincero como puede serlo el matrimonio entre el hombre y la mujer que se aman de veras, sin egoísmos ni trampas engañosas.

Por lo mismo, se hace urgente iniciar un nuevo tipo de educación sexual. El presupuesto de partida no puede ser otro que este: cada hombre y cada mujer puede ordenar y controlar sus propios actos por fines y amores más elevados que los simples instintos del placer y del miedo. Cada hombre y cada mujer están llamados a vivir el amor con responsabilidad, y esta responsabilidad también debe darse cuando se unen sexualmente dentro del matrimonio, en el marco del mutuo respeto y del amor generoso.

Cualquier otro tipo de relación sexual lleva a situaciones que no son dignas del hombre: o se inventan trucos para evitar un hijo no esperado ni deseado (incluso con su asesinato por medio del aborto), o se trae a este mundo a un nuevo ser humano en condiciones injustas y peligrosas, como son la falta de unos padres que vivan unidos con un amor verdadero y comprometido.

Un programa de educación sexual que no crea que los jóvenes son capaces de vivir sin relaciones sexuales antes del matrimonio es un programa que desprecia a los hijos, y que también dice mucho de nosotros mismos, de nuestros miedos y egoísmos.

Si realmente hay quien cree que un joven es incapaz de la castidad, también, en el fondo, lo considerará incapaz de vivir a fondo un compromiso serio y sincero ante la otra o el otro, ante la sociedad entera... A la vez, quienes promueven el preservativo creen (y estamos seguros de que lo creen) que un chico o una chica son capaces de ser "prudentes" a la hora de tener una relación sexual. Entonces, ¿por qué no se lanzan a proponerles metas más elevadas y más hermosas, como son el poder llegar al matrimonio habiendo logrado el mayor respeto recíproco, sin cometer actos sexuales prematuros e incoherentes con un amor pleno y plenificante?

Vivimos en un mundo en el que los ideales de otras generaciones nos parecen inalcanzables. No nos damos cuenta de que, de este modo, quizá un día las próximas generaciones se rían de nosotros porque defendimos valores como la tolerancia, el respeto, la justicia, "ideales inalcanzables" según ellos... El hombre puede lograr mucho más de lo que se imagine él y de lo que digan los demás. Tal vez nos hemos acostumbrado a ver lo contrario: el descenso de quien se deja llevar por su cuerpo y va de flor en flor en busca de nuevas experiencias y aventuras placenteras. Pero eso no puede dar como resultado un buen ciudadano, ni un futuro esposo o esposa fiel, ni un padre o una madre de familia capaz de dar algo que valga la pena a sus hijos.

Es urgente promover una educación sexual que enseñe el respeto, el autocontrol, el aprecio por los demás, y esa capacidad de darse "hasta la muerte" que deseamos a todos los que se acercan al matrimonio. Quizá habrá que empezar, por lo tanto, una auténtica y genuina formación sexual en familia, pues es allí donde los hijos pueden descubrir un modelo de amor generoso y fiel. Siempre es tiempo para dar ese ejemplo. Y nunca nos arrepentiremos de haberlo dado.







Nombre:
Email:
Titulo:
Comentario:




SI QUIERES COLABORAR CON CAMINEO.INFO PULSA DONAR

Preview Chanel Preview Chanel
Camineo.info 2004-2015

PHPCow news publishing script, content management system Review www.camineo.info on alexa.com