Durante la presentación en rueda de prensa de la página web de la próxima beatificación del año de la fe que tendrá lugar el domingo 13 de octubre en Tarragona (www.beatificacion2013.com), el Secretario General y portavoz de la CEE, Mons. Juan Antonio Martínez Camino, y el Obispo de Tarragona, Mons. Jaume Pujol, explicaron cómo procede una causa y quiénes son santos y beatos del siglo XX en España. La ceremonia, que comenzará con una conexión con Roma en directo con el Papa Francisco, estará presidida por el Cardenal Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos Amato, representante de la Santa Sede, y concelebrarán varios obispos entre ellos el obispo de Tarragona. Mons. Jaume Pujol, y el presidente de la Conferencia Episcopal Español y arzobispo de Madrid, Cardenal Antonio Mª Rouco.
La beatificación ha sido organizada por la CEE en colaboración con la Archidiócesis de Tarragona, donde se conservan las reliquias de los primeros mártires: el obispo Fructuoso, y los diáconos Augurio y Eulogio, martirizados en el año 259. En total hay cerca de 500 beatificaciones.
Mons. Jaume Pujol ha explicado que sólo de la Diócesis de Tarragona se han contabilizado, por el momento, 147 mártires, entre ellos, un obispo Auxiliar, 66 sacerdotes, 2 seminaristas, 8 carmelitas descalzas, 20 benedictinos de Montserrat, 1 capuchino, 7 claretianos, 39 hermanos de las escuelas cristianas y 4 terciarios carmelitas.
Para el Obispo de Tarragona, se trata de una “ocasión bonita e importante unir esos mártires del siglo III con los del primer y segundo milenio”. “Tarragona tiene ilusión de tener la causa más numerosa”, ha asegurado. En este sentido, ha agradecido tanto a la CEE como a la diócesis sus trabajos para que la beatificación se pueda llevar a cabo, así como a la Generalitat, la diputación, el ayuntamiento y las autoridades portuarias, que “están colaborando con mucha alegría y mucha ilusión”.
Según ha señalado “una beatificación es un acto fundamental, una Eucaristía”. En torno a este acto central, que se celebrará el domingo 13 de octubre a las 12,00 horas y cuya retransmisión correrá a cargo de La 2 de TVE, se han preparado otra serie de actividades para los peregrinos. Los días 11 y 12 se ha organizado en la antigua plaza de toros una representación del acontecimiento del 21 de enero del año 259, “una recreación sobre las actas del martirio, relato de lo que pasó aquellos días”. Y el sábado día 12 se celebrarán las solemnes vísperas en la Catedral a las 22,00 horas, que serán retransmitidas en directo por 13TV.
“Tarragona se prepara estos días para poder recibir a los peregrinos”, ha destacado. Por ello, también se va a realizar una exposición de la Semana Santa de Tarragona, “con pasos muy bonitos, que se van a agrupar en el puerto”. Además, habrá un lanzamiento oficial de la ruta del peregrino y de los primeros cristianos, que consiste en “animar a la gente a que venga a descubrir sus raíces cristianas” a través de la visita a la Catedral y la capilla donde están las reliquias de los primeros mártires, visitar las ruinas… “Será una ciudad muy abierta con las iglesias”, ha dicho.
Alrededor de 500 beatificaciones
Por su parte, Mons. Juan Antonio Martínez Camino señaló que serán “unos quinientos” los mártires del siglo XX que serán beatificados. Además, ha adelantado que el Santo Padre firmará “algunas actas más de martirio” y que previsiblemente habrá “decenas de nuevos beatos”. A fecha de hoy son 480 siervos de Dios que a partir del día 13 de octubre serán reconocidos como mártires. Corresponde a 29 causas de beatificación introducidas en las diócesis de Ávila, Barbastro, Barcelona, Bilbao, Cartagena, Ciudad Real, Córdoba, Cuenca, Jaén, Lérida, Madrid, Menorca, Sigüenza-Guadalajara, Tarragona, Tortosa y Valencia, aunque la lista definitiva con los nombres no se conocerá hasta primeros de julio. Son las causas presentadas en Roma antes del año 2002.
Hablando del sentido de la beatificación, puso de manifiesto que “la beatificación es una de las grandes acciones del plan vigente de la CEE, en el último mes del año de la fe” y recordó el mensaje de los obispos españoles que han escrito para esta ocasión, donde resaltan que los mártires “prefirieron morir a traicionar el amor a Cristo y a la Iglesia”.
Mons. Martínez Camino ha subrayado que los mártires que se beatificarán el 13 de octubre suponen “un gran tesoro de santidad contemporáneo, muy cercano a nosotros y con un lenguaje muy cercano” pues vivieron hace tan sólo 75 años. Así, puso como ejemplo a dos jóvenes sacerdotes de Monzón, Juan José Jordán y José Nadal, de 30 y 25 años respectivamente. Y Mons. Jaume Pujol invitó a leer sus testimonios, “donde se refleja lo que supone el martirio”. “Es un modelo de compromiso serio para hoy día, que hace falta tanto compromiso en las personas, en los jóvenes…. Mueren exclusivamente por su fe y son ejemplos para la evangelización en estos momentos tan importantes. Fueron valientes en ese momento supremo de su vida”.
Preguntado por la beatificación del 2007 en Roma, donde 498 mártires del siglo XX en España fueron beatificados, cuando en España se estaba debatiendo una ley sobre memoria histórica, el portavoz de los obispos aclaró que “la iglesia tiene un plan, que no está ligado a ningún calendario político ni en circunstancias políticas de ningún tipo”. Y añadió que “desde el 2007 se va comprendiendo cada vez mejor que los mártires son mártires porque murieron por ser sacerdotes, religiosas, religiosos o por ser católicos, lo que se llama por odio a la fe”. “No buscamos culpables, la Iglesia busca honrar a los testigos de la fe, como siempre ha hecho”, una tradición, dijo desde hace más de 1800 años.
Son mártires, dijo, “que murieron en la persecución religiosa de los años30 en España que se inscribe en la gran persecución del siglo XX en Europa”. Y es que “el siglo XX es el siglo de los mártires, más que en toda la historia del cristianismo junta”. Por tanto, concluyó afirmando que “una beatificación no va en contra de nadie sino para resaltar la figura de unos hombres y mujeres, religiosos, sacerdotes, laicos que vivieron su fe. Va a favor de una sociedad que buscaba paz, la concordia, que no quiere que se repitan estas barbaridades”.