CAMINEO.- El concierto tuvo lugar en la Santa Iglesia Catedral en recuerdo a los Académicos fallecidos, organizado por la Real Academia de Bellas Artes de Ntra. Sra. de las Angustias, con la colaboración con el Cabildo catedralicio del Arzobispado de Granada. En este concierto, también estuvo presente, además de diversas autoridades académicas, el Obispo de Guadix-Baza, Mons. Juan García-Santacruz.
“El arte es la expresión tal vez más humana del drama humano, entendiendo drama como el diálogo del hombre con Dios. El arte es una forma de oración e inevitablemente humano, en el que el corazón se expresa, lucha y se abandona”. Así explicó el Arzobispo por qué se celebró el pasado día 14 el concierto de la Real Academia de Bellas Artes en la S. I Catedral, “lugar de culto y oración”.
Asimismo, Mons. Martínez invitó a “abrir el corazón al infinito, que se nos ha dado como un sello de la nostalgia del cielo”. “Este tipo de arte no sería posible sin la Encarnación del Verbo”, concluyó.
El concierto, en el que intervinieron el Coro de voces blancas y el Coro Lauda de los PP. Escolapios, el Coro de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada (UGR) y la Orquesta Filarmónica de Málaga, congregó a más de mil personas, que pudieron acceder a la Catedral para escuchar seis obras maestras inéditas y compuestas para este momento en recuerdo a los Académicos fallecidos.
Entre las personas a las que se recordó figuran D. Antonio Gallego Morell, D. Antonio Linares Espigares y D. José Manuel Pita Andrade, fallecidos este año.